13 de marzo de 2011

Homenaje a Virginia Satir (2)

POR DÓNDE, CÓMO SE VA? (LOS 4 CAMINOS)


Solo hay un mapa que te lleva, el mapa de los sentimientos. Y no lo
venden en tiendas, está dentro de tí. El primer cambio es ser sincero con
 tus sentimientos, no engañarte (están ahí dentro, te guste o no). Y ese
mapa muestra 4 caminos (vale coger cualquiera pues se cruzan, juntan,
separan pero llevan al mismo sitio):

el que lleva a conocer tus sentimientos, a reconocer
como te sientes contigo misma, sin reprimirlos, sin asustarte
de ellos, ni culparte por ellos, a contrario, recibiéndolos con cariño,
son tuyos y son de verdad.

el que lleva a conocer cómo me comunico con los demás:
de forma dependiente (pobre de mí estoy en tus manos -el niño-),
de forma anti-dependiente (tu sí, pues yo no¡, tu blanco, pues yo
negro¡ -el adolescente-) que es igualmente dependiente, de forma
independiente (me valgo por mi mismo, no te necesito, soy
autosuficiente¡¡ -el virtual-) o de forma interdependiente (tanto
monto montas tanto tu como yo, somos iguales y nos tratamos
como iguales).

el que te lleva a darte cuenta si sigues tu camino o el que te marca
 alguna regla externa, si sigues tu camino o el que me sugieren;
el que te lleva darte cuenta si tus sentimientos te pertenecen o son
 los de otros (reglas), el que te avisa si actúas como si tuvieras
sentimientos que no tienes.

el que te mantiene despierto para que veas como reaccionas ante
 las cosas nuevas, diferentes o imprevistas, el que te mantiene
atento a cómo vas respondiendo a las preguntas que te hace la vida
 (o te dan la respuesta ya).   

Pero ponte el abrigo, coge el paraguas,
ruedas de repuesto y un pequeño manual
sobre “aprender a decir no”, porque el camino
puede tener algún obstáculo,
no siempre será un camino de rosas


LOS 6 OBSTÁCULOS


El camino parece fácil y el destino estimulante. Pero, entonces, por qué no
hacemos este camino habitualmente? Este camino, como todos, tiene
obstáculos, dificultades, puertos, baches, atascos,….:

El primero, la vecina, la Sra García. La tercera en discordia en la
vida de la mayoría de las personas. Desde pequeños nos han
enseñado a complacerla (dale un beso a la tía Eugenia¡¡) no vaya 
a ser que se molestara o se sentiría herida (eso no le gustaría a la
Sra. García). La Sra García está en tu familia, tu trabajo, tu barrio,
tu ciudad.¿Cuáles son tus Sras García?

Los “deberías” y “tendrías que” enseñados y que, si tratas de vivir
en conformidad con ellos, tienes garantizadas muchas frustraciones,
muchos fracasos y una gran cantidad de sentimientos de culpa
(¡eso es pecado¡) con respecto a ti misma y sentimiento de rabia
hacia tu entorno.

Los pensamientos catastróficos, las situaciones terribles que,
en un momento se disparan en nuestra imaginación, y no impiden
tomar una decisión (es que si hago esto, entonces pasará lo otro,
y entonces,……. ¿estás seguro que va a pasar eso? ¿No estás
montándote una película de miedo para así tener una excusa para
no seguir ese camino? ¡Cuántas veces nos imaginamos cosas horribles
que van a ocurrir y, luego, la mayoría de veces no es así¡

Tu pasado, guía ¿fundamental? de lo que tienen que ser las cosas
 para ti para siempre. Ese pasado que parece que impide que
cambiemos nuestro presente y nuestro futuro (es que soy así, es mi
 forma de ser y nunca voy a cambiar¡). Mi pasado me ilumina o me
oscurece mi presente. En este caso, rompe con este pasado que te
 limita y trata de cambiar la forma en que miras las cosas
y los sucesos serán diferentes.

Las suposiciones, los prejuicios, los pensamientos automáticos que
desde dentro y, muchas veces, sin darnos cuentan nos hacen ver las
 cosas, los hechos y las personas de una manera equivocada, que
 impiden que entremos en contacto. El descubrimiento de semejanzas
 con el otro nos da la seguridad de lo conocido pero es la diferencia
la que da la excitación y nuevas oportunidades para aprender.

La incoherencia entre lo que sientes y lo que haces o dices. La
diferencia tan grande que hay en ocasiones entre cómo te muestras
y cómo de sientes realmente.

Bueno, tampoco es para tanto ¿no?
 Aunque en ocasiones el mayor obstáculo
es la pereza,
las prisas (¡esto está muy bien pero ahora
 no tengo tiempo para estas cosas!)
como el leñador que tenía tanta leña que
cortar que no tenía tiempo
para afilar el hacha.

¡¡Buen viaje!!




… Y si un día encuentras la alegría de la vida
sé feliz, sé feliz, se feliz

Con los colores de una mariposa
vuela entre las luces de la primavera
si te imaginas que la lluvia te desnuda
juega en los mares que despiertan a la luna

y sé feliz, sé feliz”

Anais Abreu (Sé feliz)

6 de marzo de 2011

Homenaje a Virginia Satir (1)

(DEDICADO A JOSE LUIS AMPUDIA QUIEN NOS "PRESENTÓ" A ESTA MUJER)

habiéndome hecho una pequeña avería en (el dedo) corazón 
qu me va a impedir teclear con la (mano) izquierda durante un par de semanas,
saco del fondo de armario este escrito de hace... ... 3-4 años.

espero que os guste 


“Si la soledad te enferma el alma
Si el invierno, llega a tu ventana
No te abandones a la calma
Con la herida abierta

Mejor olvidas
y comienzas una vida nueva

Y respira el aire puro
sigue el vicio de las dudas …

Sé feliz
(Bolero cantado por Anais Abreu)
http://www.youtube.com/watch?v=u5wY2Vc8ZqA&feature=related


EL INICIO DEL CAMINO, ¿DÓNDE ESTAS?
(los 4 puntos de partida)

Existen cuatro tipos de comunicación que siempre manifiestan las personas
 que tienen una pobre opinión de sí mismas, quienes aún no han aprendido
a vivir de manera autodependiente, quienes aún no han aprendido a vivir sus
5 libertades. ¿Cuál es el tuyo:

Complacer a la gente para que por lo menos te permita vivir y te acepte?

Forzar a la gente a que te obedezca para sentirte seguro,
al menos por el momento?

Mostrar una coraza anti-sentimientos y
sólo mostrar tu lado más razonable (lo que se espera)?

Adoptar una actitud superficial y evasiva ante lo que te ocurre,
ocurre a los tuyos y ocurre a tu alrededor?

Estos tipos de comunicación limitan nuestra propia vida y
 la capacidad de construir con otras personas,
frustran los sueños que uno tiene para sí mismo
e incrementan la cantidad de miedo y dependencia.

Así que, ánimo y haz las maletas que nos vamos de viaje¡


hacia dónde? 

hacia LAS 5 LIBERTADES, … PARA QUÉ?


Para concederme el permiso de

ser quien soy y no quien “debería ser”
ni lo que otros (jefe, pareja, hijos, amigos) esperan que sea (aunque no les
guste y se enfaden). Concederme a mí mismo el permiso de estar donde
crea que debo estar y no donde “debería estar” u otros esperan que esté.

Para concederme el permiso de

sentir lo que siento en vez de sentir lo que
 “debería sentir” u otros sentirían en mi lugar. Trata de comunicar con
transparencia todos mis sentimientos, tanto positivos como negativos,
sin miedo a que la otra persona se enfade, no los acepte o no le guste.

Para concederme el permiso de
pensar lo que yo pienso,
no lo que se espera que piense, y también el derecho a decirlo, si quiero,
o de callármelo, si así me conviene. No tener miedo a dar mi opinión
aunque no coincida con la del resto.

Para concederme el permiso de
correr los riesgos que yo decida correr, en vez de elegir lo que es “seguro”
y no arriesgarme, con la única condición (casi nada¡) de aceptar pagar yo
mismo el precio de esos riesgos, de asumir las consecuencias con plena
responsabilidad.

Para concederme el permiso de
pedir lo que merezco o buscar lo que creo que necesito en el mundo en lugar
de que esperar a que otro me lo ofrezca o de permiso para obtenerlo.

¿cómo se va...?...

en homenaje a Virginia Satir (2)


5 de febrero de 2011

Flowers in Death Valley

Bright spots (2) Flowers in Death Valley
(Gracias a Fernando Biurrun que creó el e-diario #nasf news
y gracias a Rafa Aguilera que colgó un video en él
que me despertó las ganas de escribir esto).
“El mayor peligro para la mayoría de nosotros
 no es ponernos metas demasiado altas y que no las logremos
sino que sean demasiado bajas y las alcancemos”
Miguel Angel
En la primera parte vimos como nuestra cabeza tiende a analizar y 
analizar y, por alguna razón, se dirige normalmente más a los
problemas que a las soluciones. Y en situaciones en las que es
necesario un cambio –AHORA- demasiado análisis lleva a la
parálisis. Y que lo que identificar cosas que funcionan, estudiarlas,
ajustarlas y replicarlas es un camino más efectivo para tener
directrices de acción claras. Por eso los “bright spots” son tan
importantes.
También vimos la importancia de empezar a coger nuestro disfraz
de inspector y buscar los bright spots aquí, entre nosotros. Casos
 de éxito de emprendizaje, casos que sean locales y transferibles,
que con pocos medios podamos replicarlos, lograr pequeños éxitos
y  contagiarlos. Si vemos una luz, tenemos que ver cómo se encendió
 y tratar de que no se apague.
Y a veces esa luz la apagamos muy pronto, por que es muy frágil, 
casi sin querer, “por su bien”.
Cómo es Dios?
Una niña estaba dibujando muy afanosamente en clase de religión. 
La profesora curiosa por la concentración y empeño de la niña
 le preguntó “¿qué estás dibujando?”. La niña respondió “¡a Dios!”.
La profesora, divertida, le aclaró “!!Pero es que nadie sabe cómo
es Dios¡¡”. La niña, sin dejar de dibujar, le respondío
“¡¡ Pues en dos minutos lo van a saber¡¡”.
Con esta anécdota, Ken Robinson, en su libro “The element. How finding
your passion changes everything” (“El elemento. Cómo cambia tu
vida encontrar lo que te apasiona” –traducción libre…-) nos recuerda
 la gran confianza que los niños tienen en su imaginación. Y cómo
esa imaginación, esa mirada limpia se va perdiendo.
Él –y yo aunque no sea un gurú, también- cree que todos nacemos
con unas capacidades naturales increíbles pero que conforme crecemos
 vamos perdiéndolas poco a poco. Paradójicamente es el sistema
educativo una de las principales razones para que esto ocurra. El
resultado: demasiada gente no llegamos a saber nunca cuáles son
nuestros verdaderos talentos y, por lo tanto, no llegamos a ser capaces
de desarrollarlos.
De mayor siempre quise ser alguien. 
Ahora lamento no haber sido más concreto…
Los alumnos/as no son capaces de descubrir ni imaginar cuál puede ser 
su futuro y los padres, pretendiendo ayudarles, les alejamos de sus
 verdaderas potencialidades asumiendo que es mejor que sigan
 patrones más o menos convencionales. El resultado: personas que no
 disfrutan con lo que hacen pero que tampoco tienen ni idea que podría
llenarles, ilusionarles.
Por el contrario, a mi me da gusto, cuando conozco o leo sobre gente que 
es feliz con lo que hace que disfruta con su trabajo y es incapaz de
 imaginarse haciendo otra cosa. Y llama la atención cómo muy
frecuentemente sus vidas han sido todo menos convencionales: el momento
 en que reconocen su pasión, su talento. El apoyo o la oposición de
familia, amigos, profesores. Llegar a disfrutar de lo que hacen ha sido
el resultado de superar una carrera de obstáculos. Estos también tienen
 sus días malos. Pero, los buenos días son muchos más.
“The element”
Para Robinson, “the element” describe el lugar y el instante en que aquello
que nos gusta hacer y aquello que somos capaces de hacer se encuentran.
Y considera -¡y yo, claro!- que es de vital importancia que seamos capaces 
de encontrar nuestro “element” y hacer todo lo posible –y por ahí
tiene que ir nuestra acción #nasf- por que los niños y niñas sean capaces
de encontrarlo, a veces  a pesar del colegio. Y considera -¡y yo
también¡- que tenemos que ser capaces de crear entornos nutritivos
 –colegios, lugares de trabajo, familias, administraciones (esto último
 será lago más difícil…) donde cada persona se sienta motivada a crecer
 creativamente.
Tenemos que lograr que cada niños y niña tenga la oportunidad de hacer 
aquello que debiera estar haciendo
 
“niño/a, estudia una  ingeniería/o que tendrás trabajo…” decimos sin
tener ni p…. idea de cómo va a ser el mundo dentro de 10 años –largo me
 lo fiáis, amigo Sancho-
para que tenga la oportunidad de encontrar ese punto en que pasión y
capacidad se juntan y se enciende la luz.
Nadie ha dicho que sea fácil.
Flores en el desierto
A unos cientos de kilómetros de Los Angeles está Death Valley que, como 
su propio nombre indica, no es un vergel. De hecho no cae una gota
de agua en todo el año. Un auténtico valle de la muerte. O eso se
pensaba hasta que llegó 2004 como una regadera que llenó de agua
este valle durante buena parte del año, algo que no había pasado desde
 hacía generaciones.
En la primavera de 2005 algo todavía más increíble ocurrió. El Valle de 
la Muerte se cubrió de un manto de flores y gente de todos los Estados
Unidos iban a ver algo que no habían visto y probablemente nunca
vieran otra vez en su vida. El valle de la muerte se había convertido
en una valle rebosante de color y vida. Al final de la primavera,
las flores murieron y se escondieron bajo la ardiente arena del desierto
a la espera de las siguientes lluvias, llegaran cuando llegaran….
Lo que esto demostró es que el Valle no estaba muerto, estaba dormido, 
esperando que se dieran las condiciones ideales para  despertar con
toda su belleza y energía. Cuando se dieron las condiciones, la vida
llegó al corazón del Valle de la Muerte.
Nuestras semillas
Las personas y las comunidades humanas somos así también. 
Necesitamos las condiciones adecuadas para crecer, en nuestras
escuelas, nuestras empresas, nuestras ciudades, nuestras cuadrillas y
en nuestras vidas personales. Si las condiciones son las adecuadas,
 los niños, los adultos,… crecemos junto a los que nos rodean y el entorno
 que creamos.
Pero si creamos condiciones pobres, poco nutritivas, donde todo son
certezas, donde hay miedo a preguntar, a jugar, a probar, a
equivocarnos, nos replegamos, como una lapa para protegernos.
Si somos capaces de encontrar muestro “elemento” y ayudamos a los 
demás a encontrar, desarrollar y hacer crecer el suyo, las
oportunidades, las chispas, las luces, las flores que se pueden crear
son infinitas. 
Un vídeo sobre personas que no hicieron caso 
a lo que les desanimaban… (corto y al grano)


a por ello¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
dnl, menudo elemento

1 de febrero de 2011

Bright spots

Bright spots
 
True But Useless (Ciertos pero inútiles)
En 1990 J. Sternin trabajaba para la organización Save the Children
y le habían encargado abrir una nueva oficina en Vietnam para
 luchar contra la malnutrición infantil. Desde que llegó las
autoridades le hicieron ver que no todos los representantes del
Gobierno agradecían su presencia. A todo ello se unía que los
recursos humanos y económicos eran mínimos.
J. Sternin había leído todo lo que había encontrado en sus manos
sobre el problema de la malnutrición.  Las conclusiones oficiales
eran que la malnutrición era el resultado de un mal sistema sanitario,
 la pobreza, la falta de agua corriente, la ignorancia en materia de
nutrición de las poblaciones rurales.
Para él estos análisis eran TBU (True But Useless), ciertos pero 
inútiles. Millones de niños no podían esperar a que todos esos
problemas se arreglaran. Si para abordar la malnutrición
había que crear un mejor sistema sanitario, acabar con la pobreza
 y hacer del agua potable un bien universal, los niños podían esperar
 sentados.
Sternin tuvo una idea mejor. Viajó a las poblaciones rurales y tuvo
reuniones con grupos de madres. Dividió a las madres en equipos y
les pidió que fueran pesando y midiendo a todos los niños de sus
poblados. A su vuelta les preguntó si habían encontrado algún niño
muy muy pobre que fuera más grande y sano que la media. La
respuesta fue Sí y la conclusión de Sternin que era posible criar hijos
 bien nutridos en esa área.   
Y cómo eran esos “puntos brillantes”
La estrategia de Sternin fue la de identificar en la comunidad ejemplos 
de éxito, que pudieran replicarse, bright spots. Si había niños sanos
 a pesar de sus carencias significaba que la malnutrición no era
 inevitable. Además la mera existencia de niños saludables generaba
 esperanzas de que existiera una solución práctica y a corto plazo.
Sabía que no podría cambiar las causas raíces y aplicar las soluciones
TBU. Pero si un grupo de niños estaban bien alimentados a pesar
 de los pesares, ¿por qué no podían estarlo el resto?
Y se puso a estudiar qué estaban haciendo las madres con hijos bien 
nutridos. Para lo cual, como primer paso, eliminaron casos atípicos
–familias con un familiar en el Gobierno, por ejemplo- que no
podían copiarse y describieron los hábitos de consumo en las “familias
 normales”: los niños hacían dos comidas diarias con el resto de la
 familia y comían alimentos apropiados para los niños –comidas
suaves, sin elaborar, como arroz de buena calidad-.
Tras estudiar estos casos fueron a visitar a las familias con niños bien 
nutridos con la intención de identificar cualquier aspecto que
difiriera de los anteriores. Y sus visitas dieron unos resultados
inesperados.
En primer lugar, estas madres daban cuatro comidas a sus hijos 
–utilizando la misma cantidad total de comida pero repartiéndola
en cuatro raciones en vez de dos-. Las dos grandes comidas que
hacía el conjunto familiar no eran beneficiosas para los niños pues
 sus mal nutridos estómagos no eran capaces de procesar  tanta
comida de una vez.
En segundo lugar, frente a las familias normales en las que los niños 
comían lo que les apetecía y las madres consideraban que sería
suficiente, en las familias con hijos bien nutridos, las madres
tomaban un papel más activo, dándoles de comer si fuera
necesario. Se les forzaba a comer cuando estaban enfermos, lo
que no era la norma.
En tercer lugar, los niños bien nutridos tenían una dieta algo más 
variada. En concreto sus madres recogían pequeñas quisquillas y
cangrejos de los arrozales y los cocían junto al arroz que daban
 a los niños. Estos bichos eran alimento habitual para los
adultos pero no se consideraban adecuados para los niños. Asimismo
 añadían hojas verdes de las patatas que eran consideradas
comida de baja calidad. Pero curiosamente estos añadidos, por muy
 de baja calidad que fueran, añadían algo fundamental: las tan
necesitadas vitaminas y proteínas que requiere un niño.   
De la idea-solución a la práctica-acción
Se tenía una solución “de aquí” –que evitaba el rechazo al “not 
invented here” habitual porque todos sabemos que nuestro grupo es el
 más listo y las ideas de fuera “valen para otros”-. La solución había sido
extraída de la experiencia diaria de los poblados, por lo que era realista
 y sostenible. Pero tener la solución no era suficiente. Para que las
cosas cambiaran muchas madres necesitaban adoptar los nuevos
hábitos  de cocina y alimentación de sus criaturas.
Como no creía en grandes soluciones educativas ni tenía ninguna 
esperanza en el apoyo de las instituciones, diseño un programa en
 el que 50 familias mal alimentadas, en grupos de 10, se juntarían
 en una cabaña y se les enseñaría a cocinar nuevas cosas.
Únicamente se les pedía que trajeran quisquillas, cangrejos y hojas de
 la planta de la patata. Todas las convocadas se lavaban las manos
con jabón y cocinaban juntas. Sternin quería que aprendieran haciendo,
 nada de teorías, nada de discursos, nada de cambios culturales.
Quería que “hicieran”.
Los resultados y el contagio de la idea 
Seis meses después de que Sternin hubiera llegado al grupo de poblados, 
el 65% de los niños estaban bien alimentados y así siguieron. Y el
éxito se contagió. Cogieron los primeros 14 poblados y los convirtieron
 en un laboratorio social. Toto aquel que quisiera replicar el modelo
 alimenticio venía desde todas las partes de Vietnam.
La lección: busquemos casos de éxito no problemas 
ni impedimentos
Nuestra cabeza tiende a analizar y analizar y, por alguna razón, se 
dirige normalmente más a los problemas que a las soluciones. Seguro
que cualquiera de nosotros recuerda en este momento dos o tres
ejemplos de amigos y amigas contándonos sus problemas. Pero nos
costará recordar la última vez que uno de ellos nos contó algo que
la había salido bien.
En las situaciones en las que es necesario un cambio, demasiado 
análisis puede abortarlo. Nos centraremos en ver los problemas y
dedicaremos mucho tiempo a evaluarlos. En tiempos de crisis,
de cambio, o cómo queramos llamarlos (de oportunidad, por ejemplo)
la cabeza tiende a ver problemas por todas partes y acaba en la
“parálisis por el análisis”. Y lo que hace falta es dar directrices de
acción claras, qué hacer, cómo hacerlo, involucrando a quién. Por
eso los “bright spots” son tan importantes.
Podemos aprender algo en #NASF de esta historia
Yo creo que sí. Los propios expedicionarios (qué poco me gusta la 
palabra) fueron en busca de un “bright spot”, ¡¡más bien una estrella
sideral!!.
Ahora nos queda un reto muy bonito. Buscar los bright spots aquí, entre 
nosotros. Casos de éxito de emprendizaje, casos que sean locales y
transferibles, que con pocos medios podamos replicarlos, lograr
pequeños éxitos y  contagiarlos. Tenemos que empezar a estudiar
a nuestros propios profesores universitarios, nuestros propios
universitarios y técnicos en formación profesional,… porque habrá
mucha masa informe, oscura, que hace las cosas como siempre se
 han hecho,  pero seguro que hay puntos de luz, entre los profesores
 y entre los alumnos. Y, si vemos una luz, tenemos que ver cómo
 se encendió.
Pero es ya otra historia: definir la acción concreta #nasf…

se admiten ideas, sugerencias

15 de enero de 2011

Semilla para que crezca en 2011

Os cuento una historia -que se completa viendo- el video de un hombre
especial. Esta semana no ha sido de mis preferidas, por decirlo de alguna
 forma, y he vuelto a ver el video -para relativizar las cosas-.

 ojala os guste y os de ánimos para este 2011.   

En un libro que leía ayer (“The connectors” de Maribeth Kuzmeski) me
encontré con una historia llena de ilusión, intensidad, transparencia,
sinceridad, buenos deseos, vida y ganas de poner un grano de arena
para mejorar un poquito este mundo y que nuestros hijos/as piensen
 que, al menos sus padres  lo intentaron.  

Randy Pausch (23 de octubre de 1960 – 25 de julio de 2008), profesor de
informática en la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh, creía
apasionadamente en la importancia de gestionar bien nuestro tiempo.
“Gestionar el tiempo te hace pensar qué es importante y qué no lo es.
El tiempo es lo único que tenemos. Cualquier día te encuentras con que
tienes menos del que pensabas”.

Ese “cualquier día” llegó un 15 de Agosto de 2007 cuando le diagnosticaron
 un cancer de páncreas y una esperanza de vida de entre tres y seis meses.

Cuando durante sus últimos meses de vida se le preguntaba si su visión sobre
 el tiempo había cambiado, Pausch decía que opinaba lo mismo pero con
 más firmeza. Decía que estaba más decidido que nunca en hacer que cada
 minuto contara y dejar a su mujer y tres hijos buenos recuerdos.

En Septiembre de 2007, Pausch tomó parte en una serie de conferencias en
la Carnegie Mellon University en la que, como una costumbre en dicha
Universidad, a diferentes profesores de la facultad que se les pedía que dieran
 unas llamadas “última conferencia” (last lecture). En ellas los ponentes
debían exponer su testamento intelectual –lo que dirían a sus alumnos si
 esa fuera su última clase-. La diferencia es que para Pausch, se trataba,
 literalmente, de su última conferencia. 

Su conferencia que se tituló "Hacer realidad los sueños de tu infancia" y
 que había preparado para sus hijos recorrió el mundo y ha sido descargada
 de internet varios millones de veces. Yo la descargué ayer y me la acabo
de leer. 

Todos los periódicos de Estados Unidos informaron de la historia y Pausch
fue invitado al show televisivo de Oprah. El siguiente enlace es la
presentación subtitulada al español. Son diez minutos, quizás aquí
no estemos acostumbrados a este tipo de shows, pero, vedlo y escucharlo
 sin prejuicios, no os perdáis ni una sola palabra de lo que dice.

En estos tiempos que parece que se nos cae el mundo encima,  que
cunde el desánimo, que echamos la culpa a todo y a todos por lo que
 nos pasa, a mí ha habido algunas frases que me han emocionado
especialmente:

“Nunca subestiméis la importancia de estar alegres. Moriré pronto
 pero he elegido estar alegre hoy, mañana y todos y cada uno de
 los días que me queden..”

“No creo que quejarse por todo resuelva los problemas… … tú puedes
escoger que el tiempo que te quede lo vivas con toda tu energía y tu
fuerza o dedicarlo a quejarte…”

“Ojalá mucha gente se beneficie de esta charla pero la verdad es que
 no la preparé ni para las casi cuatrocientas personas que vinieron
a la Universidad. Quise dar esta conferencia para tres personas
(mis hijos) para que cuando sean mayores la vean”  

dedicarle los 10 minutos que requiere el video. no os arrepentiréis.


Feliz 2011

ojala seamos capaces de vivir cada día,
cada instante
con ilusión
 con intensidad,
con honestidad,
con transparencia,
no quejándonos de los problemas
sino imaginando soluciones.

Dnl